se caracterizan por un tipo de flora basada en las hierbas en lugar de árboles o arbustos. Estos son sus distintos tipos:
La pradera es un herbazal propio de climas templados y zonas con una época de lluvias muy definida. Son los terrenos que el ser humano prefiere a la hora de convertirlos en zonas agrarias.
Dentro de las praderas, también podemos hablar de la pradera alpina, propia de las zonas más elevadas sobre el nivel del mar. Algunos ejemplos los podemos encontrar en los Alpes, el Tíbet o los Andes.
Similar a la pradera pero propia de los climas más áridos.
Un herbazal propio de las zonas tropicales o subtropicales y que acostumbra a ser limítrofe con zonas de selva.