Entre las partes más fáciles de reconocer de un reloj están las manecillas, finos palillos en la esfera del reloj que apuntan a los marcadores de la hora para indicar la hora. En general consisten en las manecillas de las horas, los minutos y los segundos. La manecilla del reloj más larga marca los minutos, así que ha sido siempre conocida como minutero. La otra manecilla básica en un reloj es la pequeña, que se encarga de señalar las horas, conocida como horario.
En muchos relojes analógicos es habitual tener una tercera manecilla de reloj, reservada a los segundos. Esta manecilla suele ser más delgada y fina que las dos principales y se llama segundero. Cada hora cuenta con 60 minutos y entre cada número del reloj hay 5 minutos que vienen marcados en muchos relojes por rayitas.