- El epiplón menor surge como dos hojas de la serosa del estómago y el duodeno, y se extiende hasta el hígado (Figura 24.4a y c). Contiene algunos ganglios linfáticos.
- El mesenterio (de meso-, medio), una hoja del peritoneo con aspecto de abanico, une el intestino delgado a la pared abdominal posterior (Figura 24.4a y d). Es el repliegue peritoneal más grande,suele estar cubierto por tejido adiposo y contribuye –en gran medida– al abdomen prominente en los individuos obesos. Se extiende desde la pared abdominal posterior, envuelve el intestino delgado y regresa a su origen formando una estructura de dos capas. Entre ambas capas, se disponen vasos sanguíneos y ganglios linfáticos.
5. Dos repliegues peritoneales separados, que reciben el nombre de mesocolon, unen el intestino grueso a la pared abdominal posterior (Figura 24.4a).
También contienen vasos sanguíneos y linfáticos. Juntos, el mesenterio y el mesocolon, fijan el intestino en su posición, pero permiten movimientos como las contracciones musculares, necesarias para mezclar e impulsar el contenido de la luz a lo largo del tubo digestivo.