Etapas del Imperio Romano
Se puede dividir la historia del Imperio romano en dos etapas: el Alto Imperio y el Bajo Imperio.
Alto Imperio: Es la etapa que va desde el inicio del imperio en el año 27 a. C. con la coronación de Augusto con el título de emperador hasta la muerte del último emperador de la dinastía de los Severos, en el siglo III.
Durante período, gobernaron 4 dinastías:
• Dinastía de Julio-Claudia, sucesores de Augusto, 14 a 68 d. C. (emperadores Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón).
• Dinastía Flavia, 69 a 96 d. C. (emperadores Vespasiano, Tito y Domiciano).
• Dinastía Antonina, 96 a 192 d. C. (emperadores Nerva, Adriano, Antonio Pio y Marco Aurelio).
• Dinastía Severa, 192 a 235 d. C. (emperadores Séptimo Severo, Geta, Caracalla, Heliogábalo y Alejandro Severo).
El Alto Imperio culminó con un periodo de luchas internas, crisis económicas y creciente presión de los pueblos bárbaros sobre las fronteras del imperio.
Bajo Imperio: El Bajo Imperio comenzó con la llegada de Diocleciano al poder, en el año 284 d. C., y finalizó con la caída del imperio, en el año 476 d. C.
Diocleciano instauró una tetrarquía, es decir, un gobierno de cuatro hombres. Estaba integrado por dos coemperadores (Augustos), uno para Oriente y uno para Occidente. A su vez, cada uno contaba con un emperador asistente (César).
Luego de una reunificación del imperio bajo el gobierno de Constantino, en el año 380 el emperador Teodosio dividió el territorio entre sus dos hijos y así quedó constituida definitivamente una nueva organización territorial y política: el Imperio Romano de Occidente y el Imperio romano de Oriente.
