El Amor:
El amores considerado como la unión de expresiones y actitudes importantes y desinteresadas, que se reflejan entre las personas capaces de desarrollar virtudes emocionales.
El Agradecimiento:
La gratitud, agradecimiento, gratitud o aprecio es un sentimiento, del corazón o de actitud en el reconocimiento de un beneficio que se ha recibido o va a recibir.
El Respeto:
Respeto significa mostrar respecto y el aprecio por el valor de alguien o de algo, incluyendo el honor y la estima. Esto incluye el respeto por uno mismo, respeto por los derechos y la dignidad de todas las personas y el respeto por el medio ambiente que sustenta la vida. El respeto nos impide lastimar a lo que debemos valorar.
La Amistad:
La amistad es una relación entre dos personas que tienen afecto mutuo el uno al otro. La amistad y de convivencia son considerados como atraviesa a través de un mismo continuo.
Generosidad: Es la capacidad de compartir sin esperar nada a cambio. Es un valor moral muy deseado en la sociedad y fomenta las relaciones sociales y personales. Por ejemplo, compartir una comida con alguien sin pretender que esa persona nos invite en otra ocasión determinada.
Tolerancia: Es la capacidad de aceptar todas aquellas opiniones o normativas que se alejan de lo que uno piensa. Una persona no tiene por qué coincidir con la forma de opinar de otra. Sin embargo, es capaz de respetar su manera de pensar y aceptarla sin ninguna crítica por ello.
Lealtad: La lealtad está determinada por las leyes que gestionan la fidelidad y el honor. Ser leal a alguien es apoyarlo, respetarlo y tener cierto afecto. Por ejemplo, el equipo de trabajo se mostró leal con su capitán y se marchó con él tras ser destituido de su cargo.
Humildad: Comienza por aceptar nuestras propias limitaciones y defectos. Pero esto no quiere decir que no podamos tener confianza y valorarnos. Todo lo contrario, solo alguien humilde puede tener la confianza real suficiente para afrontar grandes retos, pues se conoce a sí mismo.
Honestidad: Es aquel valor que nos impulsa a ser sinceros y justos con nosotros mismos y con los demás. No obstante, hay muchas formas de ser sinceros, por lo que la comunicación es fundamental. La honestidad es incompatible con las faltas de respeto.