Los cherokee eran los pueblos indígenas de la costa sureste que habían migrado de la región de los Grandes Lagos hasta el sur de los montes Apalaches, y habitaban desde la actual Carolina del Norte hasta Alabama. Se trataba de un pueblo muy numeroso que basaba su existencia en la caza y el cultivo de productos como el maíz, los frijoles y las calabazas. Desgraciadamente, fueron forzados a trasladarse a Oklahoma.
En la cultura cherokee, como en muchas tribus indígenas, la mujer tenía un papel sobresaliente; ella era quien controlaba las propiedades y las viviendas. Los hijos pertenecían a los clanes de las mujeres, de modo que todo lo relacionado con el liderazgo dentro de la tribu; por lo que se debía tener la aprobación de las mujeres mayores. La pareja de recién casados debía vivir con la familia de la mujer o cerca de ella.
La cultura cherokee era un conjunto de sociedades matriarcales; donde las mujeres cumplían un papel preponderante en mantener la paz, la armonía y el equilibrio en el hogar. El respeto hacia la naturaleza y los seres vivos eran los fundamentos de la tribu; estaba compuesta por varios clanes, los cuales cumplían ciertas funciones en la comunidad. Por ejemplo: